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En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
He visto desde mi ventana
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miércoles 1 de julio de 2009
Una entrada Nerudiense
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En torno a mí estoy viendo tu cintura de niebla
Ellas trepan así por las paredes húmedas.
He visto desde mi ventanamiércoles 25 de febrero de 2009
Haiku
A la intemperie,
Ñ
Ñsábado 21 de febrero de 2009
Por Casandra Ruiz Caro
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Nieves Hernández Flores, en su ponencia publicada en el coloquio internacional del programa EDICE, utiliza un método muy curioso e interesante para analizar una conversación y, siguiendo sus patrones establecidos, me dedicaré a buscar la oscilación de la imagen de dos personajes que debaten en un programa de televisión, mi propósito, aunque tardío pues ya ha sido confirmado el resultado, es demostrar que estas oscilaciones tienen gran impacto en el público en general y pueden ayudar a decidir muchas cosas (aunque tampoco hay que olvidarse de factores externos a la cortesía e imagen, en este caso los intereses particulares que rodean la elección). La situación comunicativa concreta presentada es un debate entre los senadores Hillary Clinton y Barack Obama que tanto revuelo armaron durante el año pasado. Usaré para esto los conceptos de autonomía y filiación (como lo haría Nieves en su trabajo) para incorporar características muy distintivas de la imagen social.
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Ahora bien, una imagen, en esta situación, se debe a lo que es propio y característico del contexto sociocultural en que sucede la interacción, en este caso, se utilizan los conceptos que se mencionan antes, el de autonomía (que refiere a las particularidades del yo) y el de filiación (las generalidades que le unen con un grupo). Nieves describe la cortesía como el intento de equilibrio de las imágenes (en este caso la autónoma y la filial). También tendrá cabida el rol que interpretará cada personaje, estará el moderador, los participantes y los participantes externos que es la prensa con sus preguntas. Este rol ayudará como un indicador del grupo al que pertenece cada personaje implicado. Por último, se utilizará también el concepto de actividades de autoimagen, que es el comportamiento que repercute favorablemente en la propia imagen, sin que la del destinatario se vea afectada. Dicho ya lo principal, adentrémonos en el ejercicio.
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Los datos que se utilizan para este mini ejercicio son del llamado debate final de Hillary Clinton Vs. Barack Obama, que se llevó a cabo el año pasado en el teatro Kodak en California. El objetivo de este debate era que se presentasen de nuevo los objetivos de cada campaña para que el público pudiera decidirse (si es que aún tenían dudas) y saliera a votar el siguiente martes para decidir quién sería el contendiente demócrata para la presidencia de los Estados Unidos de Norteamérica.
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Del ejemplo elegido se eligieron tres fragmentos. Decidí ocupar esta elección de preguntas entre Barack Obama y Hillary Clinton porque ellos son quienes pusieron el mundo bocabajo durante sus campañas el año pasado, logrando lo que pocos creerían, que la presidencia estuviera entre un negro (afroamericano) y una mujer. A continuación presento por escrito estos fragmentos:
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PARTICIPANTES
M – Moderador (Wolf Blitzer)
HC – Hillary Clinton, senadora y aspirante a candidata
BO – Barack Obama, senador y aspirante a candidato
DM – Doyle McManus, periodista de Los Ángeles Times
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1ER FRAGMENTO: INTRODUCCIÓN
M: (La cámara se abre y se muestra el público aplaudiendo emocionado) Y aquí estamos, en el interior del Teatro Kodak. Hay un reflejo de glamour en este escenario. Este es uno de los principales escenarios de todos los tiempos, es el lugar donde se otorgan los premios Oscar. Reparen en que ahora mismo estas son las entradas más codiciadas de la ciudad. Lo que ocurra aquí, esta noche, podría cambiar el rumbo de esta campaña presidencial y de la nación. Queremos dar la bienvenida a los televidentes de los Estados Unidos y del resto del mundo, soy Wolf Blitzer (la cámara apunta en ese momento a este personaje mientras él se sitúa frente al público y continúa su introducción) y este es el último debate de los demócratas antes del supermartes. Entonces, millones de estadounidenses acudirán a las urnas y tendrán la oportunidad de decidir quién será el próximo candidato presidencial demócrata (la cámara da una vuelta por el lugar y poco a poco vuelve a centrar la toma en el escenario y en M), incluyendo aquí, el estado de California. Será la primera vez que Hillary Clinton y Barack Obama debatan cara a cara, solo ellos dos, uno a uno. Es realmente un momento histórico para el partido Demócrata, es la primera vez que vamos a ver a una mujer y un afroamericano pugnar por la candidatura presidencial demócrata (irrumpe una ovación del público). Los enviados especiales de la prensa están aquí, estos son [( )]. Vamos a presentar a los candidatos demócratas ahora mismo, démosle la bienvenida a la senadora Hillary Clinton y al senador Barack Obama.
HC: Hola Wolf (saludo de mano al moderador). ¿Cómo estás?
M: (Regresando el saludo) Gracias. Gracias por hacer esto.
HC: Gracias.
(Obama saluda al moderador)
M: Gracias senador, muchas gracias.
(Barack y Hillary se toman un tiempo con las fotos y después se retiran a sus asientos).
M: Será un debate en el sentido tradicional. Durante los próximos 90 minutos, más o menos, vamos a hacer preguntas sobre una amplia gama de cuestiones, cuestiones de fondo. Me acompañaran [( )]. Las únicas reglas de esta noche son estas: no hay reglas. Solamente pedimos a los candidatos que mantengan sus respuestas en una duración razonable, de lo contrario voy a tener que meterme para tratar de que terminen. Ahora vamos a darles 90 segundos para que digan lo que quieran en su declaración de apertura. Vamos a comenzar con el senador Obama…
BO: Gracias Wolf, gracias (el público irrumpe en aplausos). En primer lugar… En primer lugar quiero homenajear a un candidato que abandonó la campaña esta semana, John Edwards, que hizo una excelente labor al poner en primer plano la pobreza y las dificultades de las familias trabajadoras de todo el país. Le deseamos lo mejor a él y a Elizabeth. Va a ser una voz importante para el partido y para el país por muchos años más. También quiero señalar lo que usted señaló al comienzo, y es que al principio había ocho candidatos en el escenario. Ahora, después de 17 debates, sólo quedamos dos. Es un testimonio para el Partido Demócrata y para este país que tengamos la oportunidad de hacer historia, porque creo que alguno de los dos terminará siendo el próximo presidente de los Estados Unidos de América. También quiero señalar que yo era amigo de Hillary Clinton antes de empezar esta campaña y voy a ser amigo de Hillary Clinton después de que la campaña termine. Ella ha hecho… Está haciendo… Estamos haciendo una campaña disputada pero es porque amamos de verdad a este país y creemos profundamente en las cuestiones que están en juego. Creo que estamos en un momento decisivo de nuestra historia, nuestra nación está en guerra, nuestro planeta está en peligro. Hay familias por todo el país que están luchando con muchas cosas, desde pagos atrasados por los servicios médicos, hasta tratar de no quedarse sin su hogar. Y en este momento, la pregunta es: ¿Cómo vamos a llevar al país hacia una nueva dirección? ¿Cómo superar las divisiones que nos han impedido resolver estos problemas año tras año tras año? No creo que se trate de elegir entre blanco y negro, ni que sea cuestión de sexo o religión. No creo que se trate de jóvenes o viejos. Creo que lo que está en juego justo ahora es si estamos mirando hacia atrás o hacia adelante. Creo que se trata del pasado frente al futuro…
M: Gracias senador.
BO: Y, para finalizar, Wolf, a medida que avancemos en este debate, entiendo que ambos somos demócratas entendemos lo que está en juego. Queremos un cambio que nos aleje de George Bush, pero también queremos lograr un cambio que unifique al país y empuje en contra de los intereses especiales en Washington. Seamos francos con el pueblo estadounidense acerca de los cambios difíciles que hagamos, si lo hacemos, estoy seguro de que podremos resolver cualquier problema y cumplir con el destino que América quiere ver, no sólo el año próximo sino en muchos años futuros (Aplausos).
M: Senadora Clinton…
HC: El 20 de enero de 2009, el próximo presidente jurará el cargo en la escalinata del Capitolio. Como demócrata tengo la ferviente esperanza de que estén ustedes ante ese próximo presidente. Barack o yo levantaremos la mano y juraremos defender la Constitución de los Estados Unidos. Y luego, cuando terminen las celebraciones, el próximo presidente entrará al despacho Oval, donde le esperará una pila de problemas, problemas heredados de un gobierno fracasado: una guerra por concluir en Irak; una guerra por resolver en Afganistán; una economía que no funciona para la mayoría de los estadounidenses sino para los ricos y los que tienen contacto; decenas de millones de personas sin seguros médicos o con un seguro que no sirve de mucho ya que no paga lo que necesitan el médico o el hospital (aplausos)… una crisis energética contra la que no actuamos, por desgracia nuestra; el calentamiento global, donde los Estados Unidos deben tomar la iniciativa de afrontarlo y paliarlo; y todos los demás problemas que conocemos y los que no podemos predecir. Es imprescindible que tengamos un presidente que desde el primer día pueda empezar a resolver nuestros problemas, afrontar esos retos y aprovechar las oportunidades que creo que nos esperan. Estoy muy agradecida por el extraordinario servicio prestado por John y Elizabeth Edwards. Entre las muchas contribuciones que han realizado con su ejemplo personal de valor y liderazgo está su recordatorio de que, en esta tierra de tal abundancia y riqueza, aún hay 37 millones de estadounidenses que viven por debajo del umbral de la pobreza y muchas más que apenas lo superan. Así que lo que tenemos que hacer esta noche es mantener un debate sobre lo que cada uno de nosotros cree que son las prioridades y los objetivos para Estados Unidos. Creo que es indispensable que tengamos a alguien que resuelva problemas, que se arremangue y se ponga a ello, yo ofrezco ese tipo de talante porque creo que los estadounidenses están dispuestos nuevamente a ser conscientes de que no hay nada que no podamos hacer si nos lo proponemos, así que tengamos esa conversación.
M: Gracias senadora.[i]
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2DO FRAGMENTO: DINASTÍAS DEL PODER
DM: Senadora Clinton, esta semana, como sabe, el senador Obama fue respaldado por los senadores Ted Kennedy y Caroline Kennedy, ambos sostienen que el país está listo para una nueva generación de dirigentes y dicen que Barack Obama, al igual que John F. Kennedy en los 60, es ese tipo de líder. ¿Cómo responde usted a eso?
HC: Bueno, tengo un gran respeto por el senador Kennedy y la familia Kennedy, y estoy orgullosa de que tres hijos de Robert Kennedy, Bobby, Kathleen y Kerry me apoyen a mi (algunos aplausos), pero lo que creo que es… lo que creo que es emocionante es que tal como se presenta ahora la parte demócrata, ahora reducida a nosotros dos, es que vamos a ver grandes cambios y creo que tener a la primera mujer presidente sería un gran cambio para Estados Unidos y para el mundo (explosión de aplausos). Pero, por supuesto, pese al entusiasmo de nuestros partidarios o nuestros apoyos, y ambos estamos orgullosos de todos los que se han unido a nuestra campaña, esto se trata de nosotros dos. Como votantes, ustedes deben determinar quién puede ser el mejor presidente para afrontar los problemas desde el primer día, esperando en el despacho Oval a quién pueda ser el mejor candidato por el Partido Demócrata para aguantar todo lo que decidan hacer hacia otro lado, y salir victoriosos. Pero, en última instancia, de lo que se trata es del pueblo americano, se trata de su vida, su puesto de trabajo, el cuidado de su salud si pueden darse el lujo de enviar a sus hijos a la universidad, si podrán soportar el aumento de los tipos de interés de la hipoteca de su casa, y si vamos a sentirnos de nuevo orgullosos de nuestro país, de nuestros dirigentes y de nuestra autoridad moral en el mundo. Así, creo que pensando en las primarias que se aproximan, 22 de ellas el martes, realmente cada votante debe mirar y examinar lo que quiere de su próximo presidente. ¿Cuáles son sus criterios para determinar por quién va a votar? ¿Qué le parece que necesita nuestro país? ¿A qué aspiran de verdad ustedes y su familia? Y a partir de ahí evaluarnos a nosotros dos, porque no habrá nadie más en la papeleta electoral. Es una experiencia muy emocionante y una lección de humildad, creo que puedo decirlo por los dos…
M: Bien; senador…
HC: Ninguno de los dos podía haber predicho, no mucho tiempo atrás, que un día estaríamos aquí. Ese es un buen tributo para el Partido Demócrata y para América, pero ahora debemos decidir quién sería el mejor presidente.
M: Senador, senador Obama… quiero que responda pero con el contexto siguiente: muchos demócratas recuerdan los ocho años del gobierno Clinton, una época de relativa paz y prosperidad y que se recuerda con cariño. ¿Están en lo cierto? ¿Deben guardar un recuerdo placentero de esos ocho años?
BO: Bueno, creo que no hay ninguna duda de que hubo cosas buenas que sucedieron a lo largo de los ocho años del gobierno Clinton (Hillary sonríe viéndolo fijamente). Creo que eso es innegable. Mire, todos somos demócratas y, especialmente cuando se mira a través del prisma de los últimos ocho años con George Bush, aquella época se ve aún mejor. Así que no quiero menospreciar algunos de los logros que se produjeron en esos ocho años y estoy totalmente de acuerdo con la senadora Clinton en que al final, cada uno de nosotros, tiene que ser juzgado por sus propios méritos. Ambos tenemos apoyos y, en definitiva, hay que mirar y decidir a quién se quiere en la Casa Blanca. Sí creo que ha ocurrido una cosa, y lo hemos estado viendo por todo el país, lo vimos en ese acto con el senador Kennedy, y es que estamos atrayendo a toda una generación de nuevos votantes, cosa que considero ilusionante. Y, en mi opinión, parte de la tarea de un líder, tiene que ver con los entresijos de hacer aprobar leyes y gestionar la burocracia pero en parte también consiste en apelar al pueblo de los Estados Unidos para aspirar a más, decir que no debemos conformarnos con una economía que va muy bien para unos cuantos pero deja atrás millones de personas. No debemos aceptar una escuela que se construyó en Carolina del Sur en el siglo XIX, donde los niños tienen que estudiar en barracones y cada vez que pasa un tren el edificio empieza a temblar y el maestro tiene que interrumpir la clase. No debemos aceptar una política exterior que ha hecho disminuir el respeto por nosotros en todo el mundo sin lograr que estemos más seguros. Así que la pregunta es… parte de la pregunta es: ¿quién puede manejar los resortes del poder de manera más eficaz? Parte de la pregunta es también quién puede inspirar al pueblo de Estados Unidos para volver a identificarse con su gobierno, hacer retroceder a los intereses especiales, reducir la influencia de los grupos de presión… Y eso es algo de lo que me he ocupado toda mi vida y que estamos viendo en esta campaña y es una cosa que me entusiasma y que es buena para los demócratas, y es que en cada una de las elecciones que ha habido hasta ahora en estas primarias, han visto que el número de votantes en las demócratas se duplicaban. Ahora bien, no todo se debe a mí, la senadora Clinton también atrae entusiasmo y apoyo, pero puedo decir que, por ejemplo, en Iowa, un 60% de esos nuevos votó por mí, y eso creo que cambia el mapa electoral, de modo que vamos a tener más gente dispuesta a apoyar los programas en que estamos todos de acuerdo. Eso es parte del liderazgo que quiero ofrecer como presidente.
DM: Tenemos una pregunta complementaria [( )]. ”Senadora Clinton, ha afirmado usted que su presidencia traería cambios a los Estados Unidos. Tengo 38 años y nunca he podido votar en unas votaciones presidenciales en que un Bush o un Clinton no figuraran entre los candidatos principales. ¿Cómo propiciar el cambio cuando hemos tenido dos familias en la Casa Blanca en los últimos 30 años?”
HC: Bueno, como he dicho a menudo, lamento profundamente que haya un Bush en la Casa Blanca en este momento. Pero creo que lo que es admirable de nuestro sistema político es que nos juzga a cada uno por nuestros propios méritos. Nos presentamos ante la opinión pública estadounidense en el proceso político más intenso que se pueda imaginar. Partimos desde el mismo lugar, nadie tiene ventaja, no importa quién eres o de dónde vienes, tienes que juntar tu dinero y defender tu candidatura por ti mismo. Y yo quiero que se me juzgue por mis propios méritos. No quiero jugar con ventaja o con desventaja. Estoy muy orgullosa del mandato de mi marido. Creo que sucedieron muchas cosas buenas que cambiaron la vida de mucha gente. La trayectoria de cambio en esos ocho años pasó del déficit y la deuda a un superávit y un presupuesto equilibrado, todos esos 22 millones de nuevos puestos de trabajo y la esperanza que las personas llevaban consigo… Y ¿sabe usted?, hizo falta un Clinton para hacer limpieza después del primer Bush y creo que podría hacer falta otra para limpiar después del segundo Bush (estallido de aplausos).[ii]
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3ER FRAGMENTO: ¿HECHOS O PALABRAS?
HC: Hay diferencias entre nosotros. Creo que, en nuestro esfuerzo por poner de relieve nuestros contrastes y las divergencias, evidentemente procuramos que los votantes sepan las distintas maneras en que cada uno ve el mundo. Yo ofrezco soluciones. Eso es lo que creo y es lo que he hecho. Es lo que ofrezco a los votantes porque es parte de mi vida, a lo largo de 35 años, trabajando por que los niños tengan servicios de salud, para ampliar los servicios jurídicos para los pobres, para registrar a los votantes, para cambiar las cosas, porque creo que este país me ha dado muchísimo. Y hay diferencias entre nuestros historiales y nuestros logros. He de confesar que me divirtió un poco, la otra noche, cuando, en uno de esos programas de televisión, a uno de los partidarios del senador Obama le pidieron que señalara un logro del senador Obama y no fue capaz. Por lo tanto, se que pueden establecer comparaciones y contrastes entre nosotros y es importante que los votantes tengan esa información. Así que sí, creo que las palabras son importantes, que las palabras cuentan, pero los actos hablan más alto que las palabras. Y yo ofrezco (estallido de aplausos)…
M: Senados Obama, adelante… Senador Obama, ¿quiere responder?
BO: Bueno, creo que los actos hablan más alto que las palabras, por eso durante mis 20 años de servicio público he actuado mucho para ofrecer servicios de salud a quienes no lo tenían, para ofrecer ventajas fiscales a las familias que lo necesitaban, para reformar un sistema de justicia penal que había generado condenas injustas, para abrir nuestro gobierno y hacer aprobar la legislación sobre reforma ética más estricta desde el Watergate, para garantizar que ofrezcamos transparencia… para garantizar que ofrezcamos transparencia en nuestro gobierno, de modo que sepamos a dónde va el gasto federal y no vaya a un montón de despilfarros y compromisos en que se derrocha el dinero del contribuyente, y que podría gastarse en cosas como la educación en la primera infancia. Miren, si hablan ustedes con los soldados heridos del centro Walter Reed, que, antes de que yo fuera senador, se tenían que pagar de su propio bolsillo la comida y las llamadas telefónicas a sus familias mientras se ocupaban de sus amputaciones creo que dirían que me he dedicado no sólo a hablar sino a actuar (aquí ve directamente a Hillary). Creo que la señora Clinton tiene un buen historial y no quiero denigrarlo y creo que hay una diferencia fundamental entre nosotros en el modo que se logra el cambio. La senadora Clinton ha dicho hace poco “Seamos realistas”. Se deduce que quienes me han votado o han participado en mi campaña de alguna forma están delirando, y lo mismo, como saben, los 20 millones de personas que le han prestado atención a los 17 debates y los equipos editoriales de todo el país que me han dado su apoyo, incluso los principales periódicos. Al parecer la idea es que de alguna manera están siendo engañados y que al final se darán cuenta de la realidad de las cosas. Lo que vemos es que si no unimos al país y ponemos fin a las peleas interminables, nos centramos verdaderamente en las soluciones y limitamos los intereses especiales que han predominado desde siempre en Washington no vamos a llegar a ningún lado. Y la razón por la que esta campaña ha ido tan bien es que la gente entiende que no se trata sólo de presentar posturas políticas, la senadora Clinton y yo compartimos muchas posturas políticas, pero si no logramos inspirar a los estadounidenses para que participen en su gobierno y si no logramos inspirarlos para que superen las divisiones raciales, religiosas y regionales que han asolado nuestra política desde hace tanto tiempo, entonces seguiremos viviendo ese bloqueo y esa ineptitud de Washington que se traduce en unas familias que sufren de manera muy real. Me presento candidato para presidente para empezar a hacer algo con respecto a ese sufrimiento y también lo quieren las personas que están detrás de mi campaña.[iii]
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En este caso no son importantes los gestos puesto que el poder en Estados Unidos juega póker y los rostros de los senadores son muy difíciles de leer, por si acaso, sólo señalo en el diálogo los gestos más importantes que podrían utilizarse en este trabajo, fuera de ello, el rostro sonriente de la senadora Clinton y el serio del presidente electo Barack Obama son una constante.
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Emulando a Nieves Hernández Flores, de cada fragmento escogí un momento significativo en el que hay apariciones de cortesía y su contrario y que sirven bien a nuestro propósito, en este caso analizaré los cambios en la imagen de la senadora Hillary Clinton:
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En la primera fila nos topamos con una situación referida en el primer fragmento, si regresamos al ejemplo podemos observar como la senadora Hillary Clinton llega a copiar lo que ha dicho su compañero, no hay una propuesta nueva e incluso menciona al mismo ex candidato que nombró al principio de su apertura el senador Obama. Desde luego esto nos proporciona una imagen inestable de la senadora y, casi al final de su primera participación, tiene una actividad de autoimagen directa (todo este discurso es una actividad de autoimagen y debe responder, por tanto, a una forma autónoma y un punto de vista separado del de los demás) en donde dice que es ella quien tiene el talante para tomar las riendas del país, desgraciadamente esta afirmación no se sostiene y nos da una imagen poco favorable de sí misma.
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En el segundo fragmento, pudo reducirse a contestar la pregunta, pero afirmó tener un apoyo de la misma familia Kennedy que apoya al contrario, Hillary hace uso de una autoimagen favorable, que causa una sensación neutra en el espectador y no proporciona lo requerido para impactar. En otro momento, al tomarse la libertad de hablar por los dos (actividad filial de autoimagen), se pone en un punto favorable y cortés con el contrario y con los televidentes. Esta parte abarca las filas dos y tres del cuadro.
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En el tercer fragmento la senadora trata de dejar mal de forma directa a su contrincante, diciendo entre líneas (implicitando) que en su historial sólo tiene palabras pero no acciones. Esta es una forma descortés y queda de conformidad con una mala imagen presentada cuando el senador Obama responde enumerando sus actos y dejando que los hechos hablen, e intentando no dañar su imagen, hablando de una forma respetuosa y positiva de sí mismo y de la contraria; esta imagen representa la última fila del cuadro en cuestión.
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Se puede concluir, después de darnos cuenta que la imagen del senador Barack Obama nunca cambia a negativa ni neutra, que este último gran debate, la semana antes de la votación, contribuyó a que Obama ganara y a que los televidentes y el público se identificaran con su buena imagen y no con los errores de Clinton que en varias ocasiones la dejan en un estado muy desfavorable en cuanto a su imagen social. El comportamiento comunicativo, entonces, definitivamente tiene repercusiones en la imagen y esto sucede con las tres maneras de las que Nieves nos habla en su escrito: mediante actividades de autoimagen, de cortesía o descortesía. Pero hay algo más que no establece Nieves, ella da por sentado (al menos eso parece al releer su trabajo) que las actividades de autoimagen son siempre positivas, pero cuando se utilizan con maña para dañar al oponente, y se utilizan mal (si se usa bien a lo mejor ni lo notamos) es una manipulación social y por tanto tiene una connotación claramente negativa.
[i] http://www.youtube.com/watch?v=O7RLBUt1coU&feature=related
[ii] http://www.youtube.com/watch?v=sfP_n3lcucc
[iii] http://www.youtube.com/watch?v=zMtxAyFX46o
Haz como el sol
No te aferres al pasado
ni a los recuerdos tristes.
No abras la herida que ya cicatrizó.
No revivas los dolores y sufrimientos antiguos.
Lo que pasó, pasó...
De ahora en adelante,
pon tus fuerzas en construir una vida nueva,
orientada hacia lo alto, y camina de frente,
sin mirar atrás.
Haz como el sol que nace cada día,
sin pensar en la noche que pasó.
Vamos, levántate...
porque la luz del sol está afuera!
El árbol de los amigos
Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices
por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino.
Algunas recorren el camino a nuestro lado,
viendo muchas lunas pasar,
mas otras apenas vemos entre un paso y otro.
A todas las llamamos amigos y hay muchas clases de ellos.
Tal vez cada hoja de un árbol caracteriza uno de nuestros amigos.
El primero que nace del brote es nuestro amigo papá y nuestra amiga mamá,
que nos muestra lo que es la vida.
Después vienen los amigos hermanos,
con quienes dividimos nuestro espacio para que puedan florecer como nosotros.
Pasamos a conocer a toda la familia de hojas
a quienes respetamos y deseamos el bien.
Mas el destino nos presenta a otros amigos,
los cuales no sabíamos que irían a cruzarse en nuestro camino.
A muchos de ellos los denominamos amigos del alma,
de corazón.
Son sinceros, son verdaderos.
Saben cuando no estamos bien,
saben lo que nos hace feliz.
Y a veces uno de esos amigos del alma estalla en nuestro corazón
y entonces es llamado un amigo enamorado.
Ese da brillo a nuestros ojos,
música a nuestros labios,
saltos a nuestros pies.
Mas también hay de aquellos amigos por un tiempo,
tal vez unas vacaciones o unos días o unas horas.
Ellos acostumbran a colocar muchas sonrisas en nuestro rostro,
durante el tiempo que estamos cerca.
Hablando de cerca,
no podemos olvidar a amigos distantes,
aquellos que están en la punta de las ramas
y que cuando el viento sopla siempre aparecen entre una hoja y otra.
El tiempo pasa, el verano se va, el otoño se aproxima
y perdemos algunas de nuestras hojas,
algunas nacen en otro verano y otras permanecen por muchas estaciones.
Pero lo que nos deja más felices es que las que cayeron continúan cerca,
alimentando nuestra raíz con alegría.
Son recuerdos de momentos maravillosos de cuando se cruzaron en nuestro camino.
Te deseo, hoja de mi árbol, paz, amor, salud, suerte y prosperidad.
Simplemente porque cada persona que pasa en nuestra vida es única.
Siempre deja un poco de sí y se lleva un poco de nosotros.
Habrá los que se llevarán mucho,
pero no habrán de los que no nos dejarán nada.
Esta es la mayor responsabilidad de nuestra vida
y la prueba evidente de que dos almas no se encuentran por casualidad.lunes 26 de enero de 2009
Qué aburrido,
puro pinche desconocido.
domingo 25 de enero de 2009

martes 2 de septiembre de 2008
El autor del Amadís de Gaula
El derrotero de Amadís y de don Enrique de Castilla es el mismo: Desde la corte del Rey Eduardo I de Inglaterra y sus guerras contra los Barones ingleses capitaneados por el sin par Conde Simón de Montfort, su sangrienta lucha contra los reyes de Escocia, y el valeroso Príncipe de Gales Llebellyn; la consagración de Don Enrique como vano rey de Cerdeña, su soñada Ínsula Firme, la conquista de Sicilia secundando a Charles d' Anjou, hasta la derrota de Tagliacozzo junto al joven Conradino, último rey de los Hohenstaufen, y su profundo conocimiento de Constantinopla, Grecia, Rumania y Hungría, últimos reductos de la caballería andante, todas estas coincidencias son sorprendentes y nada casuales. La personalidad y la pluma de don Enrique de Castilla corroboran a favor de creerle autor del Amadís de Gaula. Datos personales
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